¿Alguna vez te has preguntado por qué los cursos de idiomas, incluyendo la Lengua de Señas Chilena (LSCh), se estructuran en niveles como A1, A2, B1, B2, C1 y C2? Esta clasificación proviene del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), una herramienta que estandariza la enseñanza y evaluación de las competencias lingüísticas a nivel internacional.
El MCER divide el aprendizaje en tres bloques principales:
- Usuario básico: A1 y A2
- Usuario independiente: B1 y B2
- Usuario competente: C1 y C2
Cada nivel describe habilidades específicas que el estudiante debe alcanzar. Por ejemplo, un alumno en A1 puede comprender y utilizar expresiones cotidianas básicas, mientras que en C2 es capaz de entender prácticamente todo lo que oye o lee.
En Lense Biobío, adaptamos esta estructura a nuestros cursos de LSCh para garantizar un progreso coherente y efectivo:
- Nivel A1: Introducción a la LSCh, enfocándose en expresiones y frases básicas.
- Nivel A2: Ampliación del vocabulario y estructuras gramaticales sencillas.
- Nivel B1: Desarrollo de habilidades para interactuar en situaciones cotidianas más complejas.
- Nivel B2: Comunicación fluida en temas tanto concretos como abstractos.
Es importante destacar que algunos niveles, como el B1, pueden subdividirse en B1.1 y B1.2 para abordar de manera más detallada las competencias lingüísticas y asegurar una transición suave hacia niveles superiores. Esta subdivisión es común en la enseñanza de otros idiomas, como el inglés, donde se busca una progresión más precisa y adaptada a las necesidades del estudiante.
Comprender esta estructura no solo te orienta en tu camino de aprendizaje, sino que también te permite reconocer y valorar tu progreso en la adquisición de la Lengua de Señas Chilena. En Lense Biobío, estamos comprometidos en acompañarte en cada etapa de este emocionante viaje lingüístico.
